La calidad de la atención durante el parto influye directamente en la salud mental materna. Descubre cómo el parto respetado puede ayudar a prevenir la depresión posparto y mejorar el bienestar de madres y bebés.

En el ámbito de la psicología perinatal, solemos decir que el nacimiento de un bebé es también el nacimiento de una madre. Sin embargo, este proceso de transformación —vulnerable y profundo— puede verse seriamente empañado por la calidad de la atención sanitaria recibida. Recientemente, el foco de la salud pública ha vuelto a ponerse sobre una realidad que muchas mujeres han denunciado en la intimidad de la consulta: el modo en que somos tratadas durante el parto influye directamente en nuestra salud mental posterior.

El impacto de una atención «irrespetuosa»

Un reciente estudio francés, que contó con la participación de más de 7.000 mujeres y del cual se ha hecho eco el diario El País (abril, 2026), revela un dato alarmante: una de cada cuatro madres reportó haber experimentado una atención materna inapropiada o irrespetuosa durante el parto. Esta falta de respeto no siempre es física; a menudo se manifiesta como una falta de comunicación, la realización de procedimientos sin consentimiento o la invalidación de las emociones de la mujer. Según los datos citados, este tipo de experiencias podría impactar significativamente el riesgo de desarrollar depresión posparto, dificultando la recuperación emocional de la madre y afectando procesos tan vitales como el establecimiento del vínculo con el bebé o de la lactancia materna.

El estudio es de carácter observacional lo que no nos permite determinar una causalidad directa pero hace plantearnos la atención sanitaria recibida en el parto como factor relevante que impacta en la salud perinatal. 

Hacia un cambio de paradigma

La psiquiatra Ibone Olza destaca en sus intervenciones que “tradicionalmente se ha subestimado el impacto del trato recibido en la salud mental materna”. Para revertir esta situación, es necesario que la atención al parto deje de centrarse exclusivamente en la seguridad física (que es esencial) para integrar también la seguridad emocional.

Desde la Asociación Española de Psicología Perinatal abogamos por:

  1. Protocolos de detección precoz: Implementar programas de cribado obligatorios tanto en el embarazo como en el posparto, como sugiere la Sociedad Marcé.
  2. Formación especializada: Que los profesionales sanitarios reciban formación en salud mental perinatal para comprender que sus palabras y gestos tienen un impacto importante en las familias.
  3. Humanización del parto: Garantizar que cada mujer sea la protagonista de su proceso, sintiéndose escuchada y respetada en sus decisiones. 
Un mensaje para las madres

Si sientes que tu experiencia de parto fue difícil, si te sientes triste, desconectada o abrumada, recuerda que no estás sola y que no es tu culpa. La salud mental materna es el cimiento sobre el que se construye el bienestar de toda la familia. Cuidar a la madre es, en última instancia, cuidar el futuro de nuestra sociedad.

Si necesitas apoyo, no dudes en contactar con profesionales especializados en psicología perinatal. Tu salud emocional importa.

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Fuentes:
  • Cordellat, A. (2026). «La atención sanitaria irrespetuosa durante el parto aumenta el riesgo de depresión posparto». El País.
  • Sociedad Marcé Española para la Salud Mental Perinatal (2023). «Depresión perinatal: un problema de salud pública».
  • Sociedad Marcé Española para la Salud Mental Perinatal (2025). Comunicado en el Día Mundial de la Salud Mental Materna con AEPP.

Autora: Patricia Arenas Fernández

Patricia Arenas, Psicóloga Perinatal que brinda acompañamiento a madres y padres en las primeras etapas de la maternidad y paternidad, dando apoyo tanto individual como en pareja.

Principalmente se especializa en fertilidad, duelo perinatal y relación de pareja.

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